Canciones sobre Valparaíso



Nada raro estar almorzando en la Caleta El Membrillo en el J.Cruz y que comience a sonar Eres un Arcoíris de múltiples colores... lo que viene después, todos lo sabemos. La Joya del Pacífico es la canción por antonomasia de Valparaíso.

Compuesta por Víctor Acosta y Lázaro Salgado en las cercanías del Hipódromo Chile -paradógicamente en Santiago- tiene como fecha de nacimiento el año 1942 y fue popularizada por cantantes peruanos. Es más, Lucho Barrios fue el que la hizo famosa, hasta que la rescataron Jorge Farías y más tarde, Joe Vasconcellos para la teleserie Cerro Alegre, en 1999. De ahí en más, no creo que exista ser humano que haya pasado por el puerto y no se haya llenado la boca cantando ...Tú, Valparaíso, puerto principal...

Sin embargo, hay muchas canciones que están dedicadas a Valparaíso, que no tuvieron la misma suerte.

Osvaldo Rodríguez Musso, más conocido como "Gitano Rodríguez"  


Mi favorita es, por mucho, Valparaíso de Osvaldo "Gitano" Rodríguez. Lejos de la imagen de La Joya del pacífico, creo que retrata de mejor manera lo que es el puerto para que vivimos acá.

Yo quiero contar lo que he observado
para que lo vayamos conociendo
el habitante encadenó las calles
la lluvia destiñó las escaleras
un manto de tristeza fue cubriendo
los cerros con sus calles y sus niños

Y vinó el temporal y la llovizna
con su carga de arena y desperdicio
por ahí pasó la muerte tantas veces
la muerte que enlutó a Valparaíso
y una vez el viento como siempre
limpió la cara de este puerto herido

Sin duda también es una de las famosas y es que es tan buena, que la tocaron Los Jaivas y luego, Canal Magdalena hizo lo suyo con una tremenda versión, aunque claramente más estilizada.

Acá te dejo la versión de Los Jaivas, con Gato Alquinta, que es un lujo.




Otro que dedicó su talento e imaginación a Valparaíso fue Ángel Parra. Porteño de tomo y lomo (nació en el Cerro Barón un 27 de junio de 1943) aunque vivió pocos años acá, no dejó de volver, conmovido por la belleza y la sencillez de este puerto. La canción que compuso se llama Valparaíso en la Noche y cuenta la leyenda de que la compuso "de una" cerca de 1965.

Te dejo la letra completa y el video ya que escuchar sin cantar no tiene "ni un brillo".


Valparaíso en la noche


Valparaíso en la noche,
Siento tus pasos de baile,
Van recorriendo mi cuerpo,
Van despertando mi sangre,
Valparaíso en la noche,
Eres más libre que el aire.

Tus calles como cuchillos
Se van clavando en el cielo.
Tu rostro como ilusión,
Tan pobre, sucio y tan bello.
Valparaíso en el alma,
Verde y rojo en el recuerdo.

Valparaíso en la noche,
Princesas y rey nos crecen.
Se casan y aman al rey
Y enviudan cuando amanece,
Valparaíso en la noche.

Valparaíso, en la noche
He visto a dios de la mano,
De la muerte en temporales,
El amor en el verano,
Tengo tanto que contarte,
En la distancia he cambiado

Me retiré de tu mar
Y de arena me hice tierra,
Me acerqué al monte y miré
Y tú quedaste en cubierta.
Me retiré de tu mar
Y de arena me hice tierra.

Valparaíso, aquí estoy,
Reconociendo tu puerta.
Vengo de lejos, cansado,
A convertirme en arena,
A dormir bajo tu brazo,
A dormir bajo tu tierra.






Patricio Manns es otro que le cantó al puerto. Su canción es una especie de evocación, sueño o recuerdo. Su letra tiene un carácter onírico-nostálgico. En palabras del propio Gitano Rodríguez:

"... una especie de sueño cantado que contiene polvo de otoño, ardor transido de sal, espermas frutales, hondas colmenas en agraz, pan severo, olores inciertos y anclas impotentes, elementos todos de un puerto invisible que resulta ser Celestino."
Acá te dejo un video y la letra.


Escenas de olvido en Valparaíso

Era tan breve el peso de su nombre Valparaíso 
Dicho en voz baja y Abril
y tan último el polen del otoño Valparaíso
El Secreto Ardor, transido de Sal, la esperma frutal
de nuestras hondas colmenas en agraz
Valparaíso.

Fue tan verdad el tiempo de sus manos Valparaíso
y tan susurro su voz
tan precario el abrigo de su vientre Valparaíso
tan corta su sed, tan severo su pan, tan incierto su olor
tan impotentes sus anclas al zarpar
Valparaíso.
Puerto de bruma mírame aquí, cargo en la boca su cicatriz
cargo en el pecho su desacierto, cargo en las manos su espacio abierto
Puerto memoria guárdamela de fuego y niebla cerca del mar
guarda su mágico delirio trágico guarda su infancia y su distancia
Valparaíso Celestino.

Ella habitó los mapas de mi pecho Valparaíso
cruel de estatura y de sol
ella ungió su misterio a mi memoria Valparaíso
y yo dudo acá privado de sed, náufrago de anclar
mientras su enigma se agota sobre el mar
Valparaíso.

Puerto sin sueño mírame aquí, cargo en la oreja su despedir
cargo en la sed su lagar desierto, cargo en mi muelle su asombro muerto Puerto invisible guarda tú, de espuma y yodo bajo tu luz
guarda su infancia desvelo mágico y su distancia delirio trágico
Valparaíso Celestino
Pero no se sí incluso tú eres cierto Valparaíso
o fui yo quien te soño.






Desiderio Arenas -quien es novelista, biógrafo, compositor, rockero, guionista de teatro y cine, es también músico, como uno más de sus múltiples oficios. Tanto Los Ángeles Negros como Quilapayún han grabado canciones suyas- también hizo lo propio cuando compuso Cuando Valparaíso.

Paradógicamente, luego del golpe militar de 1973 fue hecho prisionero, justamente en Valparaíso, en el cuartel Silva Palma de la Armada de Chile. Más tarde debió partir al exilio en Francia.

Acá la letra:

Cuando Valparaíso

Cuando el cuchillo bosteza
Valparaíso
con su sarcasmo gentil
cuando tus casas racimo
Valparaíso
guiñan sus ojos al mar
presiento un país
descubro que soy
cuando la herida me impone el despertar
Valparaíso.

Cuando la puerta se cierra
Valparaíso
detrás del beso feroz
y los amantes naufragan
Valparaíso
en tanta duda de ser
hay tanta estación
buscando algún tren
que lleve al mismo que nunca llegará
Valparaíso.

Valparaíso
dónde andarás
en qué penumbra te ocultarás
en qué secreto naufragio antiguo
en qué profundo rincón del vino
Valparaíso
como un cristal hecho pedazos
te encontrarás
mordiendo inviernos bajo los muelles
Valparaíso.

Cuando la tierra despierta
Valparaíso
llevando el diablo en la piel
y alegre inicia su baile
Valparaíso
vertiginoso y brutal
hay tanto albañil
dispuesto al ritual
de los andamios alzados otra vez
Valparaíso.





Tito Fernández, "El Temucano" tiene muchas canciones famosas, sin embargo, entre las que menos, aparece Valparaíso. En realidad es una canción muy triste que se desplaza por elementos que son conocidos de nuestros paisajes pero que -hay que decirlo- no son lo único. Esta canción en particular, a pesar de ser muy poética y sentida, creo que muestra la peor cara de Valpo: mujeres flojas y desnudas, niños tristes y borrachos son los protagonistas.



Valparaíso


Las olas, el mar,
el invierno, la sal
y una gaviota vuela, sobre el agua.
Valparaíso está allí,
donde la selva es todo puerto,
donde la historia es todo el humo,
donde el mañana es puro cuento
tal vez un sueño, no lo sé.

La calle, hacia el mar,
borracho de andar,
un hombre muerde su pescado.
Valparaíso está allí,
en la cerveza sin espuma,
en el pequeño de ojos tristes,
en la mujer, floja y desnuda,
tal vez la vida, no lo sé.

Y el cerro, de cristal,
una vez se rompió
y este puerto nació de sus pedazos,
y el gitano pasó, con su laúd,
y se bebió una copa, a su salud.

Las olas, el mar,
un cigarro, liar,
y hay un hermano pobre que no vuelve.
Valparaíso está, allí,
en la garganta seca y ronca,
la red vacía, sin pescado,
en la mañana, silenciosa,
tal vez un sueño, no lo sé.
Allí donde hay una mujer que, sin amores,
va de marino en marino, eternamente,
allí donde han anclado los dolores
está Valparaíso, para siempre.

Antes de que te vayas al video, te cuento un dato: Gitano Rodríguez, sobre el verso que lo nombra cuenta lo siguiente:
Hay otro secreto en esta canción: un gitano que pasa con su laúd y se bebe una copa a la salud de sí mismo. Yo solía acompañar a Ángel en su canción La Golondrina, sobre texto de Neruda, y cantar algunas canciones mías y otras de Paco Ibáñez, con un laúd alemán del siglo XVIII que llevaba en el cabezal del mástil el busto de un ángel con alas labrado en fina madera de palo de rosa. Era un bellísimo instrumento que rescaté del olvido. Se perdió en el tráfago terrible de los días de septiembre de 1973. A quienes quiera que lo encuentren por ahí, les ruego que me avisen. Es para mí tan importante como el Unicornio perdido de Silvio.
Tito Fernández tuvo la gentileza de nombrarlo en su canción. Al menos seguirá sonando en ella con su triste sonido de otro tiempo.



Otro increíble artista que retrata un Valparaíso pobre y melancólico es Sergio Vesely. Claro que su forma de conocer el puerto lo justifica todo.

El portal Cantos Cautivos expone recuerdos del autor sobre esta canción y quién mejor que él mismo para contar esta historia, cuyo contexto transcurre en 1976, en plena dictadura militar:
Esta canción fue escrita y cantada en la celda número 198 del ex-penal de Valparaíso, vale decir, en el último piso del edificio central, que era más alto que la muralla que lo rodeaba. Esto tenía bastantes ventajas para el prisionero ya que, si se encaramaba sobre una banqueta para asomarse por el tragaluz, podía gozar de la compañía de una buena parte de la ciudad durante las horas de encierro. Mi privilegio era doble, sin embargo, pues no siendo yo más que un hijo adoptivo del puerto, tuve la fortuna de compartir esa triste habitación humana con un gran conocedor de esa geografía: Antonio Suzarte, quien me enseñó a querer a Valparaíso con un amor que sigue latente en mí después de casi cuarenta años de exilio. Él me mostró desde allí lugares cuyos nombres ya habían llegado a mis oídos por boca de poetas y cantores: Cerro Barón, Cerro Mariposa, Caleta Portales… Él guió mi vista hasta el lejano Miraflores Alto, ubicado en la vecina ciudad de Viña del Mar, desde donde venía a visitarme Graciela Navarro con su cálida frescura, ayudándome a sobrellevar con alegría y esperanza esa época de privaciones.


Valparaíso 


Veo delante de todo
un puerto herido, detrás unos cerros,
un largo asfalto que corta el aliento,
tímidas luces, después un silencio.

Barcos pegados al fondo,
una escalera y un zapato lento,
los ascensores girando hasta arriba,
al centro un niño de mano extendida.

Luego un océano triste
que se prolonga a través de la vida,
al fondo un cuelo gigante y abierto,
el horizonte de Valparaíso.

Todo empapado por dentro
de un corazón que rodó por la tierra,
un hombre acude a un mesón cantinero,
un fuego opaco y una neblina.

¿Cuánta pregunta doliendo?
En cada esquina una gaviota muerta.
Hambre en las calles, hambre en los días.
Se van los vientos, vuelven espinas.

Veo entre medio de todo
al habitante de andar macilento,
al pescador que se echó mar afuera,
al poblador de los cerros dormidos,
al transeúnte que pisó la noche,
la noche honda de Valparaíso.





Dióscoro Rojas, líder Guachaca y guaripola en la batalla por la revalorización de tradiciones asociadas a nuestra cultura popular no podía estar ausente en esta lista y con justa razón ya que con Puerto Esperanza cambia completamente el paradigma del puerto herido y triste, cambiando el punto de vista de la miseria a la esperanza. Si bien, en términos líricos es un poco menos elaborada, lo cierto es que deberíamos cantarla más, llamando a ese viento salado para que al fin sople a nuestro favor.


Puerto Esperanza


Cuando el viento salado sople a nuestro favor
y por tus escaleras no camine el dolor
cuando tus ascensores se dejen de llorar
por los que un día zarparon
con ansias de olvidar.

Cuando tu cerro alegre se ponga a sonreír
y agite su pañuelo al marino feliz
que regresa a la patria tras largo navegar
entre lagrima y verso te cantaré esta vals.

Valparaíso eterno puerto de mis amores
hundido en tus balcones un día pude ver
como un ángel borracho tus calles dibujó
y tu noche de luces un mago la inventó.

Valparaíso dale no más con tu alegría
enséñanos un día tu ingenua libertad,
no le vendas a nadie tu sol del mes de Abril
y danos tu locura de amor para vivir .

No le vendas a nadie tu sol del mes de Abril
y danos tu locura de amor...... para vivir



Afortunadamente, esta afición por escribirle al puerto no es sólo patrimonio de los viejos estandartes de la música chilena, sino que la posta fue tomada por otros más jóvenes.

Chinoy, si bien es de San Antonio, es un hijo adoptivo de Valpo.

En realidad me resulta un poco complicado comprender el espíritu de la canción "Valpolohizo", lejos de la clásica narratividad de las otras canciones. Sin embargo la música es increíble y de alguna forma retrata este Valparaíso contemporáneo, de universitarios, de una nueva bohemia, donde los marineros están cada vez más ausentes, abriéndole paso a otra fauna porteña.


Valpolohizo 


Del puerto con brillo, un perro parece hablar, 
la plaza es un nido, los hoyos pueden mirar.
Se suelta el silbido, se queda pegado al mural
él que anda perdido animará el festival.
Pan duro en castillo, fantasma de onda radial,
noches con pestillo, humo que me saca a volar
bajo los vestidos arriba del burro mental,
palabra de grillo, princesa de ventanal,
princesa de ventanal.

Puerto de llamas, de la bulla, de la nube colorada,
subo en bajada, se ve lo que se ve, se ve lo que se ve
se ve lo que se ve.

Del puerto más uno sesera con vino y pan
los gatos adultos no se dejan saludar
ascensor de sustos, pista de ojera mensual
pensión a su gusto, pecera de héroe naval.
Mesera del mundo bajo la mesa nasal,
paseo en el jumbo, pescada de carnaval.
Me paro y me hundo, bocina y salto mortal
pena en un segundo, manzana en la yugular,
manzana en la yugular.

Puerto de mañas, de la puna, de la cana encaramada
subo en picada, se ve lo que se ve, se ve lo que se ve
se ve lo que se ve, hoy, hoy, hoy, hoy, hoy...

De lunes a lunes conversa de pie con pie
él que no se aburre practica el salto al revés
del cerro en la nubes se enreda con la pared
la calle se escurre, los ojo parecen tres
o bajas o subes, la duda es cola de pez
que la noche ayune un minutito por mes
que los choros duren que las pilas tengan fe
que el frío no arrugue los ojos en el papel,
los ojos en el papel.

Puerto de rayas, de la ruta, de la escalera enredada
subo en parada, se ve lo que se ve, se ve lo que se ve
se ve lo que se ve,
puerto de mañas de la puna de la cana encaramada
subo en picada, se ve lo que se ve, se ve lo que se ve
se ve lo que se ve: hoy, hoy, hoy, hoy, hoy...

Lucho con pestaña, aquí me quiero quedar,
juntando las mallas, tirando bolitas de pan.
Picado de araña, buscando pensión con panal,
fuera de la raya, adentro del salto mortal,
adentro del salto mortal, adentro del salto del salto mortal,
adentro del salto mortal: hoy.



Finalmente, Demian Rodríguez -otro sanantonino queridísimo en Valpo- escribió "Cuando llegan las 6", (según sus propias palabras) dedicada a la Plaza Aníbal Pinto que ya todos conocemos y transitamos.

"Cuando llegan las seis"


Las mismas ganas vertidas sobre el ajedrez, 
el mismo instinto, el mismo corte inglés 
de algún fulano disfrazado de hispano. 

Las mismas ganas venciendo el sueño de las 6, 
ni el dios Morfeo pudo con tal sed seguir viviendo, 
cuando llegue el tiempo. 

Somos la sonrisa eterna ante la vida, 
la mirada homicida del sexo por ley, 
la mirada de las narices frías, 
no le sientan los años al amanecer. 

Ay, los instantes son diamantes que se ofrecen a volar, 
que en su vuelo de ángel traza en un guión 
entre el hecho y la polvorienta nostalgia 
que ofrece el adiós 

no tengas miedo bien sabes quién soy, 
bien sabes quién soy. 

Entre besos demás y falsos momentos 
comencé a valorar mi propio silencio, 

pero no olvido cariño 
esa celeste sensación 
de vivir a la deriva 
de una canción. 

Sin más suertes que el olvido, 
sin más nupcias que el sudor 
que ofrecía el escenario de tu colchón. 

Ay, los instantes son diamantes que se ofrecen a volar, 
que en su vuelo de ángel traza en un guión 
entre el hecho y la polvorienta nostalgia 
que ofrece el adiós. 

Ay, los instantes son diamantes que se ofrecen a volar, 
que en su vuelo de ángel traza en un guión 
entre el hecho y la polvorienta nostalgia 
que ofrece el adiós 

No tengas miedo bien sabes quién soy, 
sabes como soy
bien sabes quién soy.


Seguro, se me queda más de alguna canción en el tintero así que, si sabes de alguna otra, por favor, déjala en los comentarios.
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Subido por Angela Barraza

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